EL ASEDIO A TENOCHTITLÁN Y TLATELOLCO

1 de junio al 12 de agosto de 1521

La extraordinaria batalla que se dio por la conquista de las ciudades de Tenochtitlán y Tlatelolco no tiene parangón ni semejanza con nada de lo que cualquier testigo veterano de infinidad de batallas hubiese visto o le hubiesen contado. En esta batalla no existían frentes, posiciones claves u objetivos definidos que ganar. Era una guerra total, de día y de noche, en la tierra y sobre el agua, casa por casa, templo por templo, sin ningún cuartel. Un día los asaltantes podían ocupar media ciudad y al otro perderla y tener que retroceder fuera de ella. Prácticamente hasta el final, los defensores no dieron la batalla por perdida y el arrojo con que ambos bandos combatieron queda perfectamente plasmado en las crónicas y relaciones que tratan sobre los acontecimientos. Esta es una de las más grandes batallas de la historia. Para bien o para mal la caída de Tenochtitlán marca el inicio de una nueva era, de un nuevo mundo.

1- LA IRRUPCIÓN DE LOS BERGANTINES.

Gracias a la derrota de las canoas mexicas la escuadra de bergantines llega hasta el gran dique de Nezahualcóyotl. El que se encuentra roto e inutilizado. Tiene una gran brecha que han abierto los propios mexicas cuando trataron de combatir a Cortés en Iztapalapa. Ahora los navíos españoles pueden atravesarlo sin dificultades y acercarse así hasta las calzadas de acceso a la gran ciudad.

2- EL AVANCE POR TIERRA.

El primer paso para alcanzar la ciudad es hacerse de las calzadas que la unen a tierra firme. Pese a la fiereza con la que se combate, hasta que los bergantines no accedan a ambos lados de las mismas y las limpien de canoas mexicas, al tiempo que apoyan a los que avanzan a pie, no hay ninguna posibilidad de someterlas.

3- EL COMBATE EN LA POBLACIÓN.

Se inicia ahora una forma de combate para que los españoles y sus aliados no están preparados. Por la configuración de la ciudad surcada de canales, la forma más segura de avanzar es siguiendo las grandes calzadas que se dirigen a la Plaza Mayor. Sin embargo, estas se encuentran interrumpidas por fosos y puentes defendidos por empalizadas y por un gentío que desde sus casas y azoteas dispara masivamente todo tipo de proyectiles sobre los invasores. Cortés llegara varias veces en su empuje a la plaza del Templo Mayor, la primera vez el 10 de junio, para retroceder a continuación ante la imposibilidad de sostenerse sobre un terreno plagado de posiciones fuertes, repletas de innumerables e incansables guerreros mexicas.

4- AVANCE CONCÉNTRICO.

Las columnas invasoras que atacan la ciudad por las diferentes calzadas se encuentran todas con la misma problemática. Avance lento, lucha ininterrumpida, temor a ser rodeados durante los ataques e imposibilidad de mantener el territorio ganado al termino de la jornada por falta de tropas y agotamiento. Cortés llegará antes que Alvarado al centro de la ciudad, la plaza del Templo Mayor.

5- DESTRUCCIÓN DE LAS RIBERAS.

Los mexicas no renuncian a combatir en el lago, infinidad de embarcaciones acosan continuamente las posiciones y líneas de comunicación de los asaltantes. Cortés la metódica destrucción de los refugios ribereños de estas embarcaciones, básicamente se trata de prender fuego a buena parte del perímetro lacustre de la ciudad.

6- GUERRA TOTAL.

Es el príncipe texcocano Ixtlilxóchitl quien da la idea a Cortés de como asegurar un terreno que continuamente cambia de manos. Hay que arrasar todas las edificaciones y con los escombros nivelar el terreno, cegando canales y trincheras, eliminando posibles posiciones fuertes del enemigo, abriendo el terreno para el desenvolvimiento de la caballería y la infantería. Cortés empleará miles de gastadores aliados en una tarea que desprecia ya que deseaba conservar lo más posible la majestuosidad de la ciudad, pero que con el tipo de guerra que debe implementar resulta inevitable.

7- A HIERRO Y FUEGO.

Tras su experiencia y la dificultad de la lucha en el centro de Tenochtitlán, por la densidad y fortaleza de las edificaciones del lugar. Cortés envía por los grandes canales bergantines que, adentrándose tras las líneas mexicas, alcanzan alguno de los edificios de mayor importancia con el objeto de destruirlos. Así sucede, por ejemplo, con el gran palacio de Axayácatl o la espléndida Casa de las Aves de Moctezuma, que caen presa de las llamas.

8- TÁCTICAS DE COMBATE.

Los aliados de cortes combaten en masa y en vanguardia. Su función es desgastar a los mexicas, ablandándoles antes de que entren en combate con los españoles. Si las cosas se ponen feas y los aliados retroceden son apartados y enviados a la retaguardia. Cuando los españoles van a la lucha al choque cuerpo a cuerpo no quieren tener cerca a unos guerreros que no están acostumbrados a su forma de combatir y por ello les molestan más que ayudan.

9- AVANCE CONSOLIDADO.

Tras destruir metódicamente todo el espacio que circunda las vías de acceso a la plaza del recinto sagrado, a partir del 20 de junio Cortés ya puede avanzar cada día hasta la plaza e incluso sobrepasarla, manteniendo su campamento sobre la calzada en el lago. El día 23 cuando vuelve a avanzar, descubre que los mexicas se han replegado abandonando la defensa del camino que lleva a la plaza mayor. Ahora puede volcarse en lograr el contacto con la columna de Alvarado que presiona desde la calzada de Tlacopan.

10- TLATELOLCO.

El 30 de junio los mexicas retroceden en su mayor parte sobre la ciudad de Tlatelolco, al otro lado de la acequia de Tezontle. Los tlatelolcas asumen ahora con orgullo su protagonismo en la batalla. El urbanismo de Tlatelolco no esta tan bien desarrollado como el de Tenochtitlán, lo que va a ralentizar y dificultar el avance de los atacantes. Cortés, que lanza entonces un ataque en masa sobre Tlatelolco, sufre su mas duro revés. Durante cuatro días los españoles permanecen en sus campamentos recuperándose de la cruenta derrota. Después se reinicia la lucha en dirección al centro de la ciudad.

11- SE RENUEVA LA LUCHA.

Va a costar lo mismo la conquista de Tenochtitlán que la de Tlatelolco, y eso combatiendo contra un enemigo bastante debilitado y agotado, pero que pese a todo presenta una resistencia sobrehumana. El 17 de julio ya arde el templo que domina la plaza de Tlatelolco y ondea el estandarte de Cortés sobre el. Alvarado que ha llegado al centro de la ciudad, lucha por conservarla. Densos grupos de guerreros mexicas, hombres y mujeres, luchan a muerte. Pasan los días y con ellos se van cerrando cerco sobre las ultimas posiciones de los defensores.

12- CORTÉS.

Durante la última fase de la batalla. Cortés sitúa su puesto de mando sobre la azotea de una casa de este distrito. El humo de los incendios delata la línea de avance de los españoles.

NO HAY CUARTEL, DÍA A DÍA DE LA BATALLA.

Informado Cortés de que por la noche un numeroso grupo de la población se acercaba a una zona en donde obtendrían alimentos, preparo una emboscada. Cayeron en la matanza cientos de hombres, mujeres y niños. A medida que avanza la lucha, que los barrios son conquistados, los españoles encuentran en ellos muchos cadáveres, sea flotando sobre los canales, dentro de las casas o en las calles, observando además como estos se han alimentado sistemáticamente de todo lo que podía suponerse comestible, como las raíces de los arboles o sus cortezas. El hambre y las enfermedades diezmaban a una población llevada al extremo.

13- EL CRUENTO FINAL.

Arrinconados en un reducido espacio habiendo perdido ya todas las grandes plazas y edificaciones, una debilitada masa de hombres, mujeres y niños, aproximadamente 40, 000 personas que se niegan a rendirse, son atacados y masacrados o aprisionados por los aliados de Cortés. No hay misericordia, aniquilan a una población a la que odian profundamente. Es el 12 de agosto de 1521. Cuauhtémoc el ultimo líder mexica es apresado tratando de huir a tierra firme para organizar a los sobrevivientes. Es el final de la batalla.


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